La voz de la Palabra en medio del ruido del mundo Un blog dedicado a compartir la verdad bíblica, fortalecer la fe y recordar lo eterno en una generación distraída.

23 jul 2008

Curiosidades de la Biblia

Se dice que la Biblia es el libro por excelencia, “el Libro de los libros”, no solo porque es una colección o una serie de extraordinarios libros, sino también porque sus enseñanzas se elevan sobre todas las demás que se hayan escrito.


Las Sagradas Escrituras son asimismo una probada fuente de inspiración para toda persona y un código universal de justicia y moral.

La Biblia se divide en dos grandes partes: Antiguo y Nuevo Testamento. En el tiempo, el primero abarca desde la fundación del mundo hasta la antesala de la llegada de Jesucristo. El segundo va desde el nacimiento de Jesús hasta los tiempos apostólicos. Y esto se sostiene como suficiente para servir de referencia a todo lo posterior que ha ocurrido en la historia.

La mayoría de las primeras copias del Antiguo Testamento fueron escritas en hebreo, y el Nuevo Testamento en arameo y en griego.
Cada libro de la Biblia se presenta dividido en capítulos, y estos en versículos.
Toda la Biblia contiene 1,189 capítulos, subdivididos en 31,110 versículos.

El Antiguo Testamento consta de 39 libros, escritos por diferentes autores en su mayoría de identidad desconocida. Generalmente estos libros se dividen en históricos, poéticos y proféticos.
El libro más largo es el de Salmos.
El libro más corto es Abdías.
El Salmo más largo es el 119.
El Salmo más corto es el 117.
El capítulo más largo es Números 7.
El capítulo más corto es Ester 10.
El versículo más corto es Éxodo 20.13.



El Nuevo Testamento, por su parte, consta de 27 libros, escritos por ocho autores, a saber: Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Pablo, Pedro, Santiago y Judas. Estos libros se dividen en históricos, epístolas y proféticos.
El libro más largo del Nuevo Testamento es el libro escrito por Lucas, Hechos de los Apóstoles. (Corregido)
El libro más corto es la segunda carta de Juan.
El capítulo más largo es Lucas 1.
El capítulo más corto es Apocalipsis 15.
El versículo más largo es Apocalipsis 20.4.
El versículo más corto es Juan 11.35.
El texto o versículo central de la Biblia es el que se conoce como “la Biblia en miniatura”, y se encuentra en el Evangelio según Juan, capítulo 3, versículo 16, que reza así:
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.”


TodoGospel by Rachel

Los Idiomas de la Biblia



Hebreo

El idioma original del pueblo de Israel era el hebreo. La mayoría del Antiguo Testamento está escrito en hebreo.

Arameo



El nombre hebreo de Siria es Aram. El idioma de Siria se conocía como el arameo. Es un idioma muy parecido al hebreo, pero diferente.


El arameo llegó a ser el idioma internacional del Oriente Medio durante los años que precedieron a la caída de Jerusalén. En Isaías 36 (especialmente los versículos 11-13), vemos un ejemplo interesante de la relación entre el hebreo y el arameo en los días del rey Ezequías. El arameo era el idioma para discutir con los extranjeros, pero el hebreo era el idioma que empleaba la gente común.



Parece que cuando los babilonios conquistaron Jerusalén y se llevaron a muchas personas de Judea a Babilonia, dio inicio el fin de la lengua hebrea. Después de esto, la lengua aramea llegó a ser más importante no solo en la tierra de Israel sino también en otras regiones. Esto duró años, y para la época de Jesús, el hebreo probablemente ya no se utilizaba, excepto para fines religiosos. Ya desde Nehemías 8.8 se pueden hallar pruebas de este cambio en el idioma, pues el libro de la Ley (el Pentateuco) se leyó en hebreo y se tradujo allí mismo en forma oral al arameo para que las personas lo comprendieran.


Algunas partes del Antiguo Testamento están escritas en arameo -Esdras 4.7-6.18 y Daniel 2.4-7.28- como también lo están algunos versículos aislados en otras partes. Las versiones no oficiales de los materiales del Antiguo Testamento también se tradujeron al arameo para ayudar a los que predicaban en las sinagogas. Estas traducciones se conocen como "los targum".



Griego

Alejandro Magno fue un poderoso conquistador que sometió a todos los países desde Grecia hasta Egipto e India, entre ellos Siria, Israel y Persia. Tras su muerte, sus generales se dividieron el territorio. Uno de ellos fue el primero de la familia de los Ptolomeos y gobernó sobre Egipto. El otro fue el primero de la familia seléucida y gobernó sobre Siria. Desde ese tiempo al menos, el griego pasó a ser una lengua muy importante de esa parte del mundo.

Estas dos familias de reyes -los ptolomeos en Egipto y los seléucidas en Siria- llegaron a ser muy importantes en la historia del pueblo judío en el periodo comprendido entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Siempre estos reyes estaban en guerra por el control de la tierra que mediaba entre ellos, así que hubo muchas batallas en la tierra de Israel. A veces Israel era gobernada por Egipto y a veces por Siria.

Por último, uno de los reyes de Siria llamado Antíoco IV Epífanes intentó destruir la religión judía. Sus soldados entraron en el templo, donde les estaba prohibida la entrada, y llegaron incluso a sacrificar un cerdo en el altar. Trataron de forzar a los judíos a comer carne de cerdo y a hacer otras cosas que estaban en contra de sus creencias. Esta situación llegó a ser tan grave que finalmente estalló una rebelión encabezada por la familia de los Macabeos. La rebelión tuvo éxito. Sacaron al ejército extranjero y se independizaron.

Durante este tiempo, el líder de los judíos fue el sumo sacerdote. No solo era líder religioso sino también líder político. Los judíos fueron independientes por casi cien años, hasta que finalmente fueron anexados al Imperio Romano, aproximadamente 60 años antes del nacimiento de Jesús.

Mucho tiempo antes, en la época de la caída de Jerusalén, muchos judíos se habían ido a Egipto, y al cabo del tiempo, esa comunidad se había vuelto muy importante. Al igual que los judíos que emigraron a otras regiones, dejaron de hablar el hebreo. Para ellos, el nuevo idioma era el griego. Estos judíos ansiaban leer las Escrituras en un idioma que pudieran entender, y tomaron las medidas necesarias para que los libros del Antiguo Testamento se tradujeran al griego. Esta es la famosa traducción que hoy se conoce como la Septuaginta.

La comunidad judía que utilizó la Septuaginta no solo usó los libros que habían sido traducidos del hebreo. Había también otros libros religiosos que se habían escrito en griego (o en hebreo, aunque solo nos han llegado en griego), de los cuales algunos también se añadieron a la Septuaginta. Por tanto, desde el principio, la Septuaginta fue bastante diferente de las Escrituras hebreas.


El idioma de Jesús

Para la época de Jesús, el idioma de Palestina (Galilea, Samaria y Judea) era el arameo. Jesús probablemente les habló a sus discípulos y a las multitudes en arameo. Sin embargo, es muy probable que Jesús también usara el griego, por ejemplo, cuando le habló a Pilato. Aunque el latín era el verdadero idioma de los romanos, el griego era el idioma principal del Imperio Romano.

Muchos eruditos creen que el Evangelio según San Marcos se escribió en arameo y se tradujo después al griego, mientras que otros creen que también originalmente se escribieron otros pasajes del Nuevo Testamento en arameo o hebreo. Esto quizá sea así, pero lo que sí es cierto es que los únicos materiales del Nuevo Testamento que tenemos hoy día están todos en griego. Para el tiempo en que se estaba escribiendo el Nuevo Testamento, la iglesia cristiana se había extendido hacia muchas regiones y países diferentes, y el griego era la lengua que se necesitaba.


Esto es sumamente interesante porque significa que en su mayor parte no tenemos registro alguno de las palabras exactas de Jesús. Tenemos sus palabras solo en la traducción griega que usaron los escritores del Evangelio. (Hay unos cuantos casos en que el Nuevo Testamento usa palabras arameas, como por ejemplo, abba, "padre"). Desde sus mismos inicios, el cristianismo ha sido una religión que ha echado mano de la traducción para darles sus Escrituras a los creyentes. Los que participamos en la traducción hoy día simplemente estamos siguiendo los pasos de los primeros escritores del Evangelio.

Esto también es cierto en otra forma. Cuando los escritores del Nuevo Testamento deseaban citar el Antiguo Testamento, debían hacerlo en griego. Básicamente, lo hacían en alguna de tres formas: (1) traducían por sí mismos del hebreo (o de traducciones del hebreo al arameo); (2) citaban de memoria (de fuentes hebreas, arameas o griegas); o (3) utilizaban la antigua traducción griega, la Septuaginta. Por la forma de las citas pareciera que en un 60 por ciento o más de las veces, se utilizó la Septuaginta para citar el Antiguo Testamento en el Nuevo Testamento.

Cuando la iglesia cristiana quiso ponerse de acuerdo sobre cuáles libros debían integrar su propia Biblia completa, surgieron varios desacuerdos, especialmente en relación con el Antiguo Testamento. Algunos creían que únicamente los libros hebreos debían ser incluidos, pues eran los únicos libros que aceptaban los judíos. Otros consideraban que no debían perderse los libros y las partes adicionales que habían sido incluidos en la Septuaginta. Este desacuerdo nunca se resolvió entre los diferentes grupos de cristianos, y sigue vigente entre nosotros hasta el día de hoy. La Iglesia Católica Romana acepta los libros hebreos como la primera parte del Antiguo Testamento, pero considera que el material del griego es también parte plena del Antiguo Testamento (la segunda parte, o lo que llaman el Deuterocanon). Los anglicanos y otras iglesias protestantes también utilizan todos o algunos de estos libros del griego, los cuales fueron incluidos en la mayoría de las versiones protestantes cuando se tradujeron por primera vez a una lengua vernácula. Sin embargo, otras iglesias protestantes consideraron como parte de la Biblia a los libros hebreos; de manera que ahora casi todas las versiones protestantes excluyen los libros del griego. Por otra parte, las iglesias ortodoxas tienen más libros que consideran autoritarios, aunque esto también varía de grupo en grupo.

Debido a esto ahora tenemos dos (y quizá pronto tres) ediciones de muchas traducciones de la Biblia. La edición más breve contiene únicamente los libros del hebreo, y es la preferida por la mayoría de las iglesias protestantes. La edición más larga es principalmente la de los católicos, aunque también la utilizan algunos luteranos y anglicanos. Las iglesias ortodoxas, que solo hasta hace poco han empezado a pensar en hacer traducciones modernas, quizá requieran otra versión.


Autor: Robert Bascom


Publicado y Editado por TodoGospel

22 jul 2008

Religiones: Islam (Parte I)



Estudiando y buscando información sobre este tema de las religiones y tantas sectas que andan dando vuelta en el mundo; encontré un material muy interesante y quiero dejarlo expuesto para aquellos que siguen este temática y realmente estudian y se interesan por saber y conocer de esta cuestión.
Este material fue tomado de una enciclopedia virtual y acá les comparto lo siguiente; en este caso sobre la religión de Islam, algunos lo conocen como Islamismo...-

Islam, religión monoteísta surgida en el siglo VII en la península Arábiga a partir de las enseñanzas de Mahoma, llamado el Profeta. En su acepción literal, la palabra árabe islam significa 'entregarse', pero el Corán establece su sentido religioso, ‘sumisión’ a la voluntad o a la ley de Dios. La persona que profesa y practica el islam es un musulmán (en árabe muslim, 'el que se somete a Dios'). Según el Corán, el islam es la religión universal y primordial. Incluso la propia naturaleza es musulmana ya que obedece las leyes que Dios ha establecido en ella. Para los seres humanos, que tienen libre albedrío, la práctica del islam no implica obediencia sino la libre aceptación de los mandatos divinos.

Cúpula de la Roca: Se alza en la colina del templo de Jerusalén, desde donde se supone que el profeta Mahoma subió al cielo.-

El musulmán es un seguidor de la revelación divina (recogida en el Corán) formulada por el profeta Mahoma, lo que le convierte en miembro de la comunidad islámica (umma). Para algunos autores basta dar testimonio y pronunciar la shahada (profesión de fe) que se expresa al afirmar “No hay más dios que Alá y Mahoma es su profeta”. La fórmula es exclusiva. Ya que el propio Corán cita a los seguidores de Mahoma como “musulmanes” (Él os ha llamado musulmanes, Corán 22,78), estos se sienten ofendidos cuando son denominados “mahometanos”, en tanto que este término implicaría un culto personal que el islam prohíbe.
La población musulmana mundial se estima próxima a los mil millones de personas. El islam ha florecido en muy diversas regiones geográficas, culturales y étnicas. Los principales grupos étnicos que componen la comunidad musulmana engloban a los árabes (la mayor parte del norte de África y Oriente Próximo), pueblos turcos y otomanos (Turquía, regiones de la antigua Unión Soviética y Asia Central), iraníes, afganos, indo-musulmanes (Pakistán, India y Bangladesh), comunidades del Sureste asiático (Malaysia, Indonesia y Filipinas) y un pequeño porcentaje de chinos. En Europa, el islam es la segunda religión más profesada después del cristianismo.

El Corán:

Los musulmanes consideran el Corán como la palabra eterna e “increada” de Dios revelada a Mahoma por medio de Gabriel, el arcángel de la revelación. Creen que su autor es el mismo Dios, y no el Profeta, por lo que el Corán es inimitable e infalible. La palabra procede del árabe al-qur'ān, 'la lectura' o 'la recitación'. Recoge las diferentes revelaciones de Alá a Mahoma durante los casi 20 años de su vida profética (612-632). Está dividido en 114 suras (capítulos) divididas en poco más de 6.200 aleyas (versículos). La sura más breve contiene sólo 3 versículos y la más amplia 286 versículos largos. Las 114 suras aparecen ordenadas en orden decreciente, con alguna ligera oscilación. Tanto investigadores islámicos como no islámicos coinciden en la integridad que sustancialmente ha mantenido el texto del Corán a lo largo de la historia.

La Sunna y el Hadit:

La segunda fuente esencial del islam, la Sunna o ejemplo del Profeta, es conocida a través del Hadit, la recopilación de tradiciones basadas en los hechos y dichos del Profeta. A diferencia del Corán, que fue memorizado por muchos seguidores de Mahoma y que fue compilado en forma escrita muy pronto, la transmisión del Hadit fue en gran parte oral y las actuales colecciones autorizadas datan del siglo IX.

A diferencia del Corán, el Hadit no es considerado infalible. En el periodo islámico primitivo la infalibilidad del Profeta (aparte de las revelaciones del Corán) constituyó un punto de controversia. Pero más tarde el consenso de la comunidad islámica fue que tanto él como los profetas anteriores fueron infalibles. Debido a que el Hadit fue transmitido de forma oral, se admitió que la intervención humana pudo introducir errores durante dicho proceso, por lo que es una fuente secundaria respecto al Corán. Según algunas investigaciones no musulmanes, una gran parte del Hadit no procede en sí del ejemplo del Profeta, sino que recoge las opiniones de las primeras generaciones de musulmanes, opiniones que fueron después atribuidas a Mahoma. En determinados casos se habrían conservado sus declaraciones genuinas, aunque después se añadieran opiniones teológicas o legales expuestas por musulmanes.

Dios:
El monoteísmo es una cuestión central para el islam, que admite la existencia de un solo Dios (llamadoAl), único y omnipotente. Rechaza el politeísmo, así como la extensión de la divinidad de Alá a alguna persona. Dios creó el hombre y la naturaleza a través de un primordial acto de misericordia, de lo contrario existiría la nada. Además, dotó a cada elemento de su creación de su propia naturaleza y de leyes que gobiernan su conducta . El resultado es un conjunto armónico y ordenado, un cosmos en el que cada cosa tiene su propio lugar y sus limitaciones, por lo que en la naturaleza no aparecen desequilibrios, trastornos o rupturas. Dios preside y gobierna el Universo, que con su ordenado funcionamiento es el signo y la prueba principal de la existencia de Dios y de su unidad. En el pasado pudo haber alteraciones del orden natural, en forma de milagros, pero aunque el Corán acepta los milagros de los profetas anteriores (Noé, Abraham, Moisés, Jesucristo y otros), los declara caducos; el milagro de Mahoma es el Corán, prodigio que ningún humano puede realizar o repetir.

Según el islam, Dios cumple cuatro funciones fundamentales respecto al Universo y a la humanidad en particular: creación, sustento, dirección y juicio. Dios, que creó el Universo por su absoluta misericordia, está obligado también a mantenerlo; toda la naturaleza ha sido subordinada a la humanidad, que puede explotarla y beneficiarse de ella. Sin embargo, el último objetivo de la humanidad consiste en existir al “servicio de Dios”, es decir, para adorarle sólo a Él y construir un orden social ético, justo y libre de corrupciones.
Continuará...


TodoGospel by Rachel