La voz de la Palabra en medio del ruido del mundo Un blog dedicado a compartir la verdad bíblica, fortalecer la fe y recordar lo eterno en una generación distraída.

16 jul 2009

Manipulación Profetica


I. LO QUE EL NUEVO TESTAMENTO ENSEÑA ACERCA DEL DON DE PROFECÍA.



El don de profecía en la iglesia primitiva era el mensaje inspirado de predicadores carismáticos por medio de quienes el plan de salvación de Dios para el mundo y la comunidad, y su voluntad para la vida particular del cristiano, eran conocidos.
Según el Nuevo Testamento, por medio del don de profecía:
1º. Se "habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación"
"En cambio, el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación." (1ª CORINTIOS 14:3.)
2º. El que profetiza "edifica la iglesia"
"El que habla en una lengua se edifica a sí mismo, mientras que el que profetiza edifica a la iglesia." (1ª CORINTIOS 14:4.)
3º. Es de mayor provecho que quien habla en lenguas.
"Así que, yo quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas, pero más, que profetizaseis; porque mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas, a no ser que las interprete, para que la iglesia reciba edificación." (1ª CORINTIOS 14:5.)
4º. El apóstol deseaba sobre todas las cosas que los creyentes profetizaran.
"Seguid el amor; y anhelad los dones espirituales, pero sobre todo, que profeticéis.
Porque el que habla en una lengua no habla a los hombres sino a Dios; porque nadie le entiende, pues en espíritu habla misterios.
En cambio, el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación.
El que habla en una lengua se edifica a sí mismo, mientras que el que profetiza edifica a la iglesia.
Así que, yo quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas, pero más, que profetizaseis; porque mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas, a no ser que las interprete, para que la iglesia reciba edificación." (1ª CORINTIOS 14:1-5.)
5º. Porque así serían excelentes para la edificación de la iglesia.
"Así también vosotros; puesto que anheláis los dones espirituales, procurad abundar en ellos para la edificación de la iglesia." (1ª CORINTIOS 14:12.)
6º. La profecía, como don inspirado por el Espíritu Santo, contiene un mensaje preferentemente para quienes ya son creyentes.

"Así resulta que las lenguas son señal, no para los creyentes, sino para los no creyentes; en cambio, la profecía no es para los no creyentes, sino para los creyentes."

(1ª CORINTIOS 14:22.)
7º. Pero también sirve para convencer y redargüir lo oculto del corazón inconverso, motivándolo a que se postre ante Dios en adoración, confesando haber tenido un encuentro con él.
"Pero si todos profetizan, y entra algún no creyente o indocto, por todos será convencido, por todos será examinado, y lo oculto de su corazón será revelado. Y de esta manera, postrándose sobre su rostro, adorará a Dios y declarará: "¡De veras, Dios está entre vosotros!" (1ª CORINTIOS 14:24,25.)
8º. Además de servir como medio de edificación, exhortación y consolación (1ª Corintios 14:3), trae reprensión y confesión (1ª Corintios 14:24,25.)
9º. Como también instrucción y exhortación.
"Porque todos podéis profetizar uno por uno, para que todos aprendan y todos sean exhortados." (1ª CORINTIOS 14:31.)

II LOS PROFETAS EN LA IGLESIA PRIMITIVA.

En la iglesia primitiva muchos poseyeron el don de profecía, ocupando así un lugar prominente en el Nuevo Testamento. Se habla de:
1º. Agabo como uno de los varios profetas que de Jerusalén fueron a Antioquía.
Este "daba a entender por el Espíritu, que vendría una gran hambre en toda la tierra habitada."
"En aquellos días descendieron unos profetas de Jerusalén a Antioquía.
Y se levantó uno de ellos, que se llamaba Agabo, y dio a entender por el Espíritu que iba a ocurrir una gran hambre en toda la tierra habitada." (Esto sucedió en tiempos de Claudio.) (HECHOS 11:27,28.)
Este mismo Agabo le profetizó al apóstol Pablo, en Cesarea, lo que le acontecería en Jerusalén en manos de los gentiles.
"Y mientras permanecíamos allí por varios días, un profeta llamado Agabo descendió de Judea.
Al llegar a nosotros, tomó el cinto de Pablo, se ató los pies y las manos, y dijo: --Esto dice el Espíritu Santo: "Al hombre a quien pertenece este cinto, lo atarán así los judíos en Jerusalén, y le entregarán en manos de los gentiles." (HECHOS 21:10,11.)
2º. De Judas y Silas se dice que eran profetas.
"Judas y Silas, como también eran profetas, exhortaron a los hermanos con abundancia de palabras y los fortalecieron." (HECHOS 15:32.)
3º. Felipe el evangelista, uno de los primeros siete diáconos, tenía cuatro hijas que profetizaban.

"Este tenía cuatro hijas solteras que profetizaban."

(HECHOS 21:9.), y
4º. La iglesia de Antioquía contaba con profetas.
"Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, unos profetas y maestros: Bernabé, Simón llamado Níger, Lucio de Cirene, Manaén, que había sido criado con el tetrarca Herodes, y Saulo." (HECHOS 13:1.)
5º. Según el apóstol Pablo, el plan de Dios de dar la salvación a los gentiles, se hizo conocer a través de los apóstoles y profetas en la dispensación de la gracia.
"En otras generaciones, no se dio a conocer este misterio a los hijos de los hombres, como ha sido revelado ahora a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu." (EFESIOS 3:5.)
6º. El mismo (Pablo), aunque no se llamaba a sí mismo un profeta - como se consideraba apóstol - sin embargo, ejercía funciones proféticas, por ejemplo:
a.) Anticipó prisiones y tribulaciones que le sobrevendrían.
"Salvo que el Espíritu Santo me da testimonio en una ciudad tras otra, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones." (HECHOS 20:23.)
b.) También anticipó la introducción en la iglesia de hombres perversos que trastornarían la iglesia de Efeso.
"Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces que no perdonarán la vida al rebaño; y que de entre vosotros mismos se levantarán hombres que hablarán cosas perversas para descarriar a los discípulos tras ellos." (HECHOS 20:29,30.)
c.) Bajo el don de profecía anticipó la conversión de judíos, después que se haya cumplido la plenitud de los gentiles.
"Hermanos, para que no seáis sabios en vuestro propio parecer, no quiero que ignoréis este misterio: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles." (ROMANOS 11:25.)
d.) En 1ª Corintios 15:51-56 y 1ª Tesalonicenses 4:13-17 describe la transformación final de los creyentes, cuando Cristo venga.
"He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos, pero todos seremos transformados en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, a la trompeta final. Porque sonará la trompeta, y los muertos serán resucitados sin corrupción; y nosotros seremos transformados.
Porque es necesario que esto corruptible sea vestido de incorrupción, y que esto mortal sea vestido de inmortalidad.
Y cuando esto corruptible se vista de incorrupción y esto mortal se vista de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: ¡Sorbida es la muerte en victoria!
¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?
Pues el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley." (1ª CORINTIOS 15:51-56.)
"Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los demás que no tienen esperanza.
Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, de la misma manera Dios traerá por medio de Jesús, y con él, a los que han dormido.
Pues os decimos esto por palabra del Señor:
Nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, de ninguna manera precederemos a los que ya durmieron.
Porque el Señor mismo descenderá del cielo con aclamación, con voz de arcángel y con trompeta de Dios; y los muertos en Cristo resucitarán primero.
Luego nosotros, los que vivimos y habremos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes, para el encuentro con el Señor en el aire; y así estaremos siempre con el Señor." (1ª TESALONICENSES 4:13-17.)
e.) En su viaje a Roma, en carácter de prisionero, habló proféticamente anticipando que aunque la embarcación naufragaría dando contra una isla, sin embargo ninguno perecería y que él comparecería ante el César.

"Entonces, como hacía mucho que no comíamos, Pablo se puso de pie en medio de ellos y dijo: --Oh hombres, deberíais haberme escuchado y no haber partido de Creta, para evitar este daño y pérdida.
Pero ahora os insto a tener buen ánimo, pues no se perderá la vida de ninguno de vosotros, sino solamente la nave.
Porque esta noche estuvo conmigo un ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, y me dijo: "No temas, Pablo. Es necesario que comparezcas ante el César, y he aquí Dios te ha concedido todos los que navegan contigo."
Por tanto, oh hombres, tened buen ánimo, porque yo confío en Dios que será así como me ha dicho.
Pero es necesario que demos en alguna isla."

(HECHOS 27:21-26.)
f.) Bajo el don de profecía previno los tiempos cuando muchos apostatarían de la fe.

"Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos se apartarán de la fe, prestando atención a espíritus engañosos y a doctrinas de demonios."

(1ª TIMOTEO 4:1.)
g.) La forma del advenimiento del Señor.
"Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, hermanos, no tenéis necesidad de que os escriba.
Porque vosotros mismos sabéis perfectamente bien que el día del Señor vendrá como ladrón de noche.
Cuando digan: "Paz y seguridad", entonces vendrá la destrucción de repente sobre ellos, como vienen los dolores sobre la mujer que da a luz; y de ninguna manera escaparan." (1ª TESALONICENSES 5:1-3.), y
h.) La manifestación del hombre de pecado.

"Nadie os engañe de ninguna manera; porque esto no sucederá sin que venga primero la apostasía y se manifieste el hombre de iniquidad, el hijo de perdición.
Este se opondrá y se alzará contra todo lo que se llama Dios o que se adora, tanto que se sentará en el templo de Dios haciéndose pasar por Dios.
¿No os acordáis que mientras yo estaba todavía con vosotros, os decía esto?
Ahora sabéis qué lo detiene, a fin de que a su debido tiempo él sea revelado.
Porque ya está obrando el misterio de la iniquidad; solamente espera hasta que sea quitado de en medio el que ahora lo detiene.
Y entonces será manifestado aquel inicuo, a quien el Señor Jesús matará con el soplo de su boca y destruirá con el resplandor de su venida.
El advenimiento del inicuo es por operación de Satanás, con todo poder, señales y prodigios falsos, y con todo engaño de injusticia entre los que perecen, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos."

(2ª TESALONICENSES 2:3-10.)
7. Aunque los profetas aparecen siempre inmediatamente después de los apóstoles.
"A unos puso Dios en la iglesia, primero apóstoles, en segundo lugar profetas, en tercer lugar maestros; después los que hacen milagros, después los dones de sanidades, los que ayudan, los que administran, los que tienen diversidad de lenguas." (1ª CORINTIOS 12:28.)
"¿Qué, pues, es Apolos? ¿y qué es Pablo? Sólo siervos por medio de los cuales habéis creído; y a cada uno según el Señor le concedió." (1ª CORINTIOS 3:5.)

"Hasta la hora presente sufrimos hambre y sed, nos falta ropa, andamos heridos de golpes y sin dónde morar."

(1ª CORINTIOS 4:11.)
"Alégrate sobre ella, oh cielo, y vosotros santos y apóstoles y profetas. Porque Dios ha juzgado vuestra causa contra ella." (APOCALIPSIS 18:20.),
Sin embargo el don de profecía es presentado como el mayor de los dones.
"Seguid el amor; y anhelad los dones espirituales, pero sobre todo, que profeticéis." (1ª CORINTIOS 14:1.)
8. Aquellos que lo ejercían se dice que ocupaban un lugar principal en la iglesia.
"Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos con toda la iglesia que enviaran a unos hombres elegidos de entre ellos, a Antioquía con Pablo y Bernabé: a Judas que tenía por sobrenombre Barsabás, y a Silas, quienes eran hombres prominentes entre los hermanos." (HECHOS 15:22.)
"Judas y Silas, como también eran profetas, exhortaron a los hermanos con abundancia de palabras y los fortalecieron." (HECHOS 15:32.)

III. REGULACIONES QUE APLICABAN A LOS PROFETAS DEL NUEVO TESTAMENTO.

Las siguientes regulaciones eran aplicadas de una manera muy particular a los profetas novotestamentarios:
1º. Los profetas podían hablar dos o tres, y los demás juzgaban.
"Igualmente, los profetas hablen dos o tres, y los demás disciernan." (1ª CORINTIOS 14:29.)
Nótese que el juzgar no era una afrenta contra el Espíritu Santo sino una obligación de la iglesia. En nuestros días se cree que es un pecado contra el Espíritu Santo juzgar lo que un profeta o pseudo-profeta dice. Son los profetas los que tienen que probarle al pueblo que lo que dicen proviene de Dios, y no el pueblo el que tiene que creer y hacer todo lo que los "profetas" digan.
2º. Si algo era revelado a otro que se encontraba sentado, el primero tenía que callar.
"Si algo es revelado a alguno que está sentado, que calle el primero." (1ª CORINTIOS 14:30.)
3º. Los profetas debían profetizar uno por uno.
"Porque todos podéis profetizar uno por uno, para que todos aprendan y todos sean exhortados." (1ª CORINTIOS 14:31.)
4º. Los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas.
"Además, los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas." (1ª CORINTIOS 14:32.)
Aquí conviene hacer una aclaración:
Pablo, en este versículo, está haciendo una afirmación, no dando una exhortación, como muchos creen. Nótese lo que dice: "y los espíritus de los profetas están (no "estén") sujetos a los profetas". No es un imperativo, sino una afirmación. En segundo lugar, "espíritu de los profetas" no se refiere, como algunos equivocadamente han propuesto, al Espíritu Santo que tienen los profetas, o a una influencia espiritual o don que los posea; tampoco se refiere al don de profecía que los profetas habían recibido: se refiere al espíritu humano.
Con estas palabras el apóstol establece el hecho de que los profetas nunca pierden el control de sus facultades, por lo tanto no pueden pretender que son inconscientes de lo que dicen o hacen.
Las inspiraciones mánticas, las posesiones violentas que arrojaban en contorsiones a las sibilas y a las sacerdotisas -los labios espumosos, los cabellos estirados y los ojos brillantes-, no tienen lugar en la dignidad auto-controlable de la inspiración cristiana... la genuina inspiración en la era cristiana nunca anula la conciencia de uno mismo ni sojuzga la razón; detesta la histeria y la simulación, como el frenesí que algunas veces ha deshonrado los avivamientos.
Establece con ello un principio profundo en sí mismo y de un inmenso alcance práctico, sobre el cual basa todas las instrucciones que da aquí, y sin el cual éstas no tendrían sentido posible, pues los cristianos de Corinto habrían podido objetar, como lo hacen todos los fanáticos, que el Espíritu les impulsaba así y que ellos no podían resistirle. Ahora bien: el apóstol enseña que jamás quiere Dios, por su Espíritu, destruir en el hombre ni la libertad, ni la responsabilidad, ni por consiguiente, la clara conciencia de la razón, para ponerle, en cierto modo, fuera de sí, pues entonces podría fácilmente ser el juguete de su imaginación, de sus pasiones, o aún de la potencia de las tinieblas, aunque diciéndose inspirado por Dios, y quizá creyéndolo de buena fe.


IV FUNCIONES MINISTERIALES DEL DON DE PROFECÍA.

Se puede resumir lo antes visto diciendo que, según el Nuevo Testamento, por medio del don de profecía se ejercen dentro de la iglesia, las siguientes funciones ministeriales:
1º. Edificación (1ª Corintios 14:3-5,12,26).
2º Exhortación (1ª Corintios 14:3,31). Aquí conviene tener una palabra de explicación sobre lo que es la "exhortación" en el Nuevo Testamento.
Bíblicamente, el que exhorta, ruega, consuela, apela, urge. Es verdad que el que exhortaba en la iglesia primitiva era la persona que amonestaba y reprendía a los indisciplinados y desordenados, que sostenía los débiles y que consolaba a los penitentes, y aquellos que estaban bajo pesadez a causa de sus muchas tentaciones, pero nunca este don tiene la connotación negativa que frecuentemente se le ha dado como regaño o reprimenda. Esta palabra, propiamente, denota uno que urge a los deberes prácticos de la religión, en distinción a uno que enseña su doctrina. Uno que presenta las advertencias y las promesas de Dios para animar a los hombres en el desempeño de sus deberes.
El ministerio de la exhortación está orientado directamente hacia los creyentes. Cada vez que en el Nuevo Testamento se habla de la exhortación es en referencia a una amonestación a los cristianos para que vivan de acuerdo a la altura de la vocación cristiana.
3º. Consolación (paramuthían). Esta palabra significa: consolar, animar, estimular (1ª Corintios 14:3).
4º. Aprovechamiento (1ª Corintios 14:5-6).
5º. Convencimiento a los inconversos.

"Pero si todos profetizan, y entra algún no creyente o indocto, por todos será convencido, por todos será examinado."

(1ª CORINTIOS 14:24.)
6º. Reprensión (1ª Corintios 14:24).
7º. Enseñanza.
"Sin embargo, en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi sentido, para que enseñe también a los demás, que diez mil palabras en una lengua." (1ª CORINTIOS 14:19.)
8º. Predicción de sucesos que han de acontecer (Hechos 11:27,28; 20:23,29,30; 21:10,11; 27:21-26; Romanos 11:25; 1ª Corintios 15:51-56; 1ª Tesalonicenses 4:13-17; 5:1-3; 2ª Tesalonicenses 2:3-10; 1ª Tito 4:1).
9º. Confirmación de los creyentes con abundancia de palabras.
"Judas y Silas, como también eran profetas, exhortaron a los hermanos con abundancia de palabras y los fortalecieron." (HECHOS 15:32.)


V. CARACTERÍSTICAS DEL DON DE PROFECÍA, SEGÚN EL NUEVO TESTAMENTO.

1º. Es objetiva. Carece del subjetivismo que es típico del profetismo contemporáneo.
Posee funciones bien concretas, tales como: edificar, exhortar, consolar, traer provecho a la iglesia, convencer, juzgar, enseñar, predecir, confirmar, etc.
2º. Se concentra, preferentemente, en beneficios espirituales (ver lista anterior).
3º. Posee gravedad, esto es: seriedad, dignidad, compostura y circunspección (1ª Corintios 14:4). Carece de la frivolidad, futilidad y veleidad del profetismo contemporáneo.
4º. Cumple funciones evangelísticas y misioneras bien evidentes. (1ª Corintios 14:24,25).
5º. Cumple funciones instructivas (1ª Corintios 14:19 "para enseñar"; "para que todos aprendan", V.31).
6º. Posee una relación muy estrecha con: revelación, conocimiento y doctrina (1ª Corintios 14:6).
Cuando uno compara lo que el Nuevo Testamento enseña respecto al don de profecía con lo que uno observa en muchas iglesias, tiene que admitir que hay diferencias muy marcadas. Esto no significa que el don de profecía no es vigente en nuestros días, sino que se practica como tal algo sumamente cuestionable, por ejemplo:
1º. Mucho del profetismo que se observa en nuestros días está asociado con beneficios eminentemente materiales.
2º. La vida ostentosa de muchos que reclaman tener este don difiere de la vida sencilla de la cual nos habla el Nuevo Testamento.
3º. La vida espiritual de muchos que reclaman tener este don, es dudosa. Este no es un juicio irresponsable, sino emitido a la luz de lo que son sus vidas y ministerios.
4º. El profetismo contemporáneo carece de consecuencias permanentes, que no es la tónica del don de profecía novotestamentario. En nuestros días, una supuesta profecía que se da hoy, se olvida mañana.
5º. El profetismo contemporáneo carece de parámetros específicos como para decir con firme convicción "¡Es de Dios!" Son mensajes sumamente subjetivos que eluden, intencionalmente, las pruebas de laboratorio.
Conclusión. ¿Cuál es la respuesta para esta situación? ¡Volver al modelo bíblico de lo que es el don de profecía!

H. A.

Tomado de Iglesia.net

TodoGospel

8 jul 2009

La Biblia

La Palabra de Dios

Una confrontación directa entre Jesús y Satanás vino durante un período especial de tentación por el enemigo. En este encuentro, una de las porciones principales de nuestro plan de batalla espiritual fue revelado. Antes de proceder con esta lección, lee los registros de esta tentación en Mateo 4:1-11, Marcos 1:12-13, y Lucas 4:1-13.

Primero Satanás trató de que Jesús convirtiera piedras en pan. El poder de Jesús el cual convirtió agua en vino seguramente podría haber convertido piedras en pan. Pero hacer esto en esta situación habría sido actuar independientemente de Dios y usar Su poder para beneficio personal.

Luego Satanás trató que Jesús se arrojara del pináculo del Templo. Ten en cuenta que Satanás dijo “Arrójate”. Satanás no podía arrojarlo, porque el poder de Satanás es un poder limitado.

Satanás puede persuadirte a pecar, pero él no puede arrojarte. Como has aprendido, cada hombre es tentado cuando de sus propios deseos es atraído. Él no es forzado, sino seducido. En esta tentación, Satanás usó la Palabra de Dios para fundamentar su apelación, pero no la aplicó correctamente (Mateo 4:6). Aplicación errónea de la Palabra de Dios es una de las estrategias fundamentales de Satanás.

En las dos primeras tentaciones Satanás dijo “SI tú eres el Hijo de Dios”, haz estas cosas. Para Jesús haber obedecido habría sido la admisión que la verificación por el Padre de Su vínculo de Hijo era inadecuada. Dios ya había hablado desde el cielo confirmando esta relación (Mateo 3:17). Satanás siempre centra sus ataques en tu relación con Dios. La tentación final fue un intento de recibir adoración. En respuesta, Satanás le entregaría a Jesús todos los reino del mundo.

En estas tres situaciones de tentación puedes ver las fuerzas del mal del mundo, la carne y el diablo batallando contra Jesús. Jesús confrontó las tentaciones de Satanás con la Palabra de Dios. La Biblia es una muy importante arma espiritual y parte de la armadura de Dios la cual estudiarás luego. Es llamada “la espada del Espíritu”. La Palabra de Dios es el único manual divinamente inspirado para la guerra espiritual. Otros libros son útiles solamente en la medida que están en armonía con la Palabra de Dios.

Al confrontar las tentaciones de Satanás, Jesús usó la Palabra de Dios,. Jesús citó escrituras específicas aplicables a la batalla inmediata. No citó pasajes de cronología o historia del Antiguo Testamento. Jesús dijo “está escrito...”. Cuando usas Escrituras específicas, asegúrate que están en balance con el resto de la Palabra de Dios. Deben ser vistas en su contexto y aplicadas en armonía con la totalidad de la Palabra revelada de Dios.

En vistas a usar la Palabra de Dios efectivamente en la guerra espiritual, debes conocer la Palabra de Dios. Debes estudiar, meditar, y memorizarla. Muchas derrotas en la vida vienen porque no conocemos la Palabra de Dios:

“Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios” (Mateo 22:29).

La Palabra de Dios es nuestro manual de guerra y revela el plan espiritual de Dios para la batalla.

Poder delegado y autoridad

La segunda parte del plan de batalla está basada en el poder y autoridad sobre Satanás el cual Jesús delegó a Sus seguidores:

“Reuniendo a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades” (Lucas 9:1).

Autoridad y poder son dos cosas diferentes. Considera el ejemplo de un policía. Él tiene una insignia y un uniforme los cuales son símbolos de su autoridad. Su autoridad viene a causa de su posición en el gobierno. Pero puesto que no todas las personas respetan esa autoridad, el policía también lleva un arma. El arma es su poder.

Tu autoridad sobre el enemigo viene mediante Jesucristo y tu posición en Él como creyente. Tu poder sobre el enemigo viene mediante el Espíritu Santo:

“Ciertamente, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis investidos de poder desde lo alto” (Lucas 24:49).

Como el policía, debes tener tanto autoridad como poder para ser efectivos. Algunos creyentes reciben autoridad mediante la experiencia del nuevo nacimiento y su posición en Cristo pero nunca siguen adelante para recibir el poder del Espíritu Santo, el cual ha de ser combinado con la autoridad para una guerra efectiva.

El poder que Jesús dio es poder para propósitos específicos. Estos incluyen:

Poder sobre el enemigo:

“Reuniendo a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades” (Lucas 9:1).

Poder sobre el pecado:

“Y al decir esto, sopló y les dijo: —Recibid el Espíritu Santo.23 A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados, y a quienes se los retengáis, les serán retenidos” (Juan 20:22-23).

Poder para extender el Evangelio:

“Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).

La Biblia no es solamente un libro. Es la misma Palabra de Dios y tiene vida. Dios nos dio la Biblia como una divina carta de amor. Esta es una de las formas especiales que Dios tiene para comunicarse con nosotros. Cuando leemos la Biblia nos da aliento a nuestro espíritu.

La Biblia es todavía el libro de mayor venta en el mundo. Se relaciona con cada área de nuestra vida. Hay historias de aventura, romance y traición. La Biblia anota pecados como adulterio, violación, asesinato, mentira, abuso del alcohol y avaricia. También relata sobre personas que sufren de depresión, soledad, mala comprensión, problemas familiares y maritales. La Biblia trata de personas reales y es para personas reales. Contiene cantos, poemas, diálogos, parábolas, visiones y narrativas históricas.

Inspiración

La Biblia es la Palabra de Dios que inspiró para que el hombre la escribiera. La Biblia fue escrita hace más de 1800 años en los idiomas hebreo y griego. La versión Reina Valera fue traducida al idioma español a comienzos de los años 1600. Es una compilación divina de 66 libros que revelan el origen y el destino de las cosas. Es la mejor fuente de información para aquellos que quieren saber de dónde vienen y lo que deben esperar del futuro. Se interpreta a sí misma y cubre cualquier tema del conocimiento humano y sus necesidades actuales y eternas.

Muchos cristianos aceptan la Biblia como la Palabra de autoridad de Dios y buscan en ella dirección para vivir sus vidas actuales y futuras. Este libro revela la mente de Dios, el camino de salvación, el gozo y la paz.

EXACTITUD CIENTÍFICA

Otras asombrosas evidencias de inspiración divina se encuentran en el hecho que muchos de los principios de la ciencia moderna fueron registrados como acontecimientos de la naturaleza en la Biblia, mucho antes que los científicos los confirmaran experimentalmente. Un ejemplo de éstos incluiría:

  • La redondez de la tierra (Isaías 40,22)
  • La casi infinita extensión del universo sideral (Isaías 55,9)
  • La ley de la conservación de la masa y de la energía (II Pedro 3,7)
  • El ciclo hidrológico (Eclesiastés 1,7)
  • El vasto número de estrellas (Jeremías 33,22)
  • La ley de la creciente entropía (Salmo 102, 25-27)
  • La primordial importancia de la sangre en el proceso vital (Levítico 17,11)
  • La circulación atmosférica (Eclesiastés 1,6)
  • El campo gravitacional (Job 26,7)
  • Y muchos otros.

Desde luego que estos ejemplos no han sido expuestos en lenguaje técnico de la ciencia moderna, sino en términos del mundo elemental de la experiencia cotidiana del hombre; sin embargo, todos ellos están completamente de acuerdo con los hechos científicos más modernos.

Es también significativo que jamás ha sido demostrado un error real en la Biblia, en ciencia, en historia, o en algún otro argumento. Desde luego que ha habido muchos reclamos, pero los investigadores conservadores de la Biblia siempre han sido capaces de ofrecer soluciones razonables a tales problemas.

Traducciones

En años recientes muchas traducciones han sido publicadas, son más fáciles de leer y entender. La mayoría de estas traducciones provienen de las versiones originales de los idiomas hebreo y griego.

La Biblia continúa siendo el libro de mayor venta en el mundo. Millones de personas la leen diariamente para encontrar la dirección de sus vidas. Una persona puede encontrar en la Biblia la solución para muchos de sus problemas.

Las enseñanzas de Jesús, el Hijo de Dios, son anotadas en los primeros cuatro libros del Nuevo Testamento – Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Estos cuatro libros narran la historia desde una perspectiva diferente. El libro de Juan es un buen lugar para comenzar a leer la Biblia. Jesús enseñó a multitudes de personas usando parábolas que ellos entendían y obró muchos milagros para revelar la gloria de Dios de tal forma que ellos creyeran que Él era el Hijo de Dios.

El Nuevo Testamento narra mucho de la vida de Jesucristo. El Antiguo Testamento narra los eventos desde la creación del mundo hasta 400 años antes del nacimiento de Cristo. Es bueno leer una porción de las Escrituras diariamente como alimento para su espíritu, tal como usted come todos los días para alimentar su cuerpo. A medida que las Escrituras lleguen a ser parte de su vida, usted encontrará una paz interna y un gozo verdadero si obedece Sus enseñanzas.

Tomado de ELHijodeDios

TodoGospel by Rachel


El Cielo



El Cielo

Jehová dijo así:
"El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; ¿Dónde está la casa que me habréis de edificar?"
El Cielo es la casa de Dios, los ángeles y los que venimos a ser hijos de Dios al aceptar a Jesucristo como su Salvador personal.
Dios, Su Hijo unigénito Jesucristo y el Espíritu Santo viven en el Cielo, pero ellos están presentes en todo lugar. Jesús se sienta a la diestra del Padre.
Jesús le dijo: "...desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo" (Mateo 26:64).
Después que Jesús resucitó de entre los muertos y pasó un tiempo en la tierra con Sus discípulos, Él ascendió al Cielo. "Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios" (Marcos 16:19)

 ¡El Cielo es un lugar bello! 
Cuando usted fue salvo (¡o está pronto para serlo!) Jesús dice que "habrá más gozo en el Cielo por un pecador que se arrepiente que por noventa justos que no necesitan del arrepentimiento".
De hecho, el Cielo será muy similar a la tierra en muchos aspectos, pero mucho más glorioso que la tierra, tanto que en comparación la tierra parecerá lúgubre. Imagínese un hermoso día soleado mientras toma una caminata por el bosque. Usted suspira y piensa "no puede verse más lindo que hoy". Bueno, si se puede. El Cielo es hermoso sin comparación. Es mucho más que calles de oro y puertas de perlas aunque esas sonlas palabras descriptivas usadas para representarlo.
Un río tan claro como el cristal nace desde el Trono de Dios. El Cielo será una preciosa recompensa para aquellos que respondieron con brazos abiertos al amor de Dios.
Dios es un Dios bueno que desea dar buenas dádivas a Sus hijos. Él quiere bendecir y recompensar. Él dice: "En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros... vendré otra vez, y os tomaré as mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis" (Juan 14:2-3).
Cuando Jesús vuelva esperaremos ansiosos para apreciar el Cielo y la nueva tierra (2 Pedro 3:13).
El libro de Apocalipsis registra todo lo que ocurrirá, "Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más" (Apocalipsis 21:1).

Seres angelicales 
Los ángeles son seres gloriosos que viven en el Cielo. Ellos son mensajeros de Dios, pero no son Dios. Usted no debe orar a un ángel. Jesús envía Sus ángeles guardianes a cuidar de las personas. Muchas personas tienen una bendición especial y pueden ver a los ángeles. El propósito de los ángeles es vivir y glorificar a Dios haciendo lo que Él les encomiende.
¿Le gustaría ir al Cielo cuando muera? Oprima aquí y haga la siguiente oración.

Preguntas y Respuestas acerca de El Cielo y sus Ángeles contestadas de primera mano por personas a las cuales Dios les permitió ver ese hermoso lugar para que dieran testimonio a las personas de lo que les espera a los que son fieles y sirven a Dios y a su Hijo Jesucristo. 

(Nota: yo Rod Tello doy testimonio de que las respuestas dadas a estas preguntas son verdaderas, esto lo sé por medio de la palabra de Dios y la que me da Dios a través de su Espíritu Santo que habita en mí mediante la gracia del Señor Jesucristo a quien doy toda Honra y Gloria)

Como es el Cielo?


"Vi un lugar tan lindo, unas nubes tan blancas como de algodón que se movían para un lado y para otro y empecé a escuchar unas alabanzas angelicales que se entonaban, que ensalzaban y glorificaban el nombre bendito de Dios, y luego empecé a contemplar algo que se elevaba como una especie de castillo y las puertas tenían un aspecto de medio punto, las ventanas en tipo de estrellas y los techos reflejaban muchos colores como que piedras preciosas estuvieran incrustadas, empecé a contemplar una calle tan ancha que brillaba y a los lados unos jardines con unas flores tan grandes con multicolores y se sentía un aroma como que miles de perfumes habían sido derramados. Pude ver una mesa tan larga con un mantel blanco bordado con adornos por todos lados, las patas de la mesa se veían torneadas en oro puro con piedras preciosas incrustadas, las sillas torneadas, los respaldos de las sillas con nombres de muchas personas y vi platos y utensilios de comida" Freddy Ruano

¿Cómo son los Ángeles?

"Una noche, eran como las 3 am y me encontraba en el sofá con las rodillas hacia arriba meditando en la palabra de Dios, De repente percibí una presencia en el sofá junto a mí, aunque no había hecho ningún ruido, Salté y miré. En el sofá junto a mí se hallaba el hombre más alto y mejor desarrollado que yo haya jamás visto en mi vida. Supe inmediatamente que aquel hombre no era humano. Tenía un cabello dorado resplandeciente, ojos azules profundos y la sonrisa más encantadora que yo había visto. Estaba afeitado y un pliegue profundo partía su mejilla al sonreírme. Vestía de blanco esplendente con un cinturón dorado y una enorme espada a su lado. Su capa estaba ribeteada de un cordón dorado que sin duda era de oro puro. Llevaba también pantalones blancos bien sueltos y sandalias doradas. Su piel estaba bellamente dorada de sol. De él emanaba una luz con un poder que nunca yo había sentido. Me impresionaba no solo su tamaño y sus brillantes vestiduras blancas, sino la mirada de pureza de sus ojos" Rebecca Brown


Tomado de ELHijodeDios

Todo Gospel by Rachel

Angeles de Dios

Ángeles


¿QUÉ SON LOS ÁNGELES?
Los ángeles son espíritus ministradores enviados por Dios para hacer Su voluntad:
“¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?”(Hebreos 1:14).
El título ángel significa “mensajero”.

EL ORIGEN DE LOS ÁNGELES
Los ángeles fueron creados por Dios:
“Alabadlo, vosotros todos sus ángeles; alabadlo, vosotros todos sus ejércitos. Alaben el nombre de Jehová, porque él mandó, y fueron creados” 
(Salmos 148:2,5).
“Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él” (Colosenses 1:16).

Todos los ángeles eran justos y santos cuando fueron originalmente creados. Ellos adoraban y servían al único Dios verdadero. Después, algunos ángeles se rebelaron contra Dios y perdieron su posición como ángeles. Ellos se convirtieron en parte de una fuerza del mal llamada “demonios”.
Existen ahora dos clases de ángeles: buenos ángeles, los cuales son el tema de este capítulo, y los ángeles malignos (demonios) los cuales serán tratados en el capítulo seis de este curso.

LA ORGANIZACIÓN DE LOS ÁNGELES
Los ángeles del bien han sido organizados por Dios en un orden especial. La Biblia no revela los detalles de ese orden, pero indica esa organización:

“Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él” (Colosenses 1:16 ver también Efesios 3:10).

La organización del mundo invisible es descripta aquí en términos de tronos, dominios, principados y potestades. No nos son dados detalles de esta estructura. Aprenderás luego como Satanás ha imitado esta organización en su propia estructura de fuerzas malignas.

LA CLASIFICACIÓN DE LOS ÁNGELES
Existen literalmente multitudes de ángeles (Lucas 2:13-15) los cuales son aparentemente clasificados conforme los deberes que cumplen. Estas son las principales clasificaciones de ángeles:

Mensajeros:
Esta clase de ángeles es probablemente la mayor en número. Estos son los ángeles que componen el grupo innumerable visualizado por Daniel (Daniel 7:10), que llevan adelante la voluntad de Dios en el cielo y la tierra. Este es el grupo que usualmente se relaciona con el creyente en términos de la guerra espiritual. Ellos interpretan la voluntad de Dios, protegen, proveen guía, traen las respuestas a la oración, anuncian, advierten, instruyen, llevan juicio, animan, sustentan, libertan, e interceden a favor de los creyentes.

Ángeles electos:
Sólo una referencia se hace a los ángeles escogidos en 1 Timoteo 5:21. No existe información adicional dada sobre este grupo.

Querubines:
Esta clasificación de ángeles aparece por primera vez en Génesis 3:24. Son también mencionados como parte del arca del pacto (Éxodo 25:18-22). Ezequiel menciona estos seres y los describe como teniendo cuatro apariencias; la cara de un león, la cara de un buey, la cara de un hombre, y la cara de un águila (Ezequiel 1:3-28; 10:22). El simbolismo del querubín sugiere que ellos son las criaturas vivientes que rodean el trono de Dios en Apocalipsis 4:6. Parece que ellos son el orden superior de los ángeles, los guardianes de Dios.

Serafines:
Este grupo es mencionado en Isaías 6:2,6. Su posición es encima del trono de Dios en contraste con la posición de los querubines que rodean Su trono. El deber de estos ángeles parece ser liderar en el cielo la adoración a Dios.

Criaturas vivientes:
Este grupo de ángeles es mencionado en Apocalipsis 4:6,8; 5:6. Este título presenta a estos ángeles como manifestando la plenitud de la vida divina, cuyo ministerio principal parece ser la adoración a Dios.

Ángeles individuales:
En adición a las diferentes clasificaciones de ángeles, existen algunos ángeles individuales mencionados por su nombre en la Biblia:

Miguel:
Miguel el arcángel es mencionado por su nombre en Daniel 10:13,21; 12:1; Judas 9; y Apocalipsis 12:7. Él es el único ángel llamado arcángel. Es presentado como teniendo el mando sobre un ejército de ángeles en Apocalipsis 12:7 y se dice que es el príncipe del pueblo de Israel en Daniel 10:13,21; 12:1.

Gabriel:
El significado de su nombre es “poderoso”. Es mencionado en Daniel 8:16, 9:21, y en Lucas 1:19,26. Siempre se lo comisiona para entregar un mensaje importante de parte de Dios. Es Gabriel el que interpretó la visión de Daniel en 8:16; 9:21 y el que anunció el nacimiento de Juan y el de Jesús en Lucas 1:19,26.

Grupos especiales de ángeles:
La Biblia además menciona grupos especiales de ángeles que incluyen:
Ángeles de las siete iglesias: Apocalipsis 1:20
Cuatro ángeles que controlan los vientos: Apocalipsis 1:7
Siete ángeles que están delante de Dios: Apocalipsis 8:2
Siete ángeles que administran la siete últimas plagas: Apocalipsis 15:1,7
24 ancianos (estos pueden ser seres angélicos): Apocalipsis 4 y 5

LOS ATRIBUTOS DE LOS ÁNGELES
Recordarás del último capítulo que los atributos son características de personalidad o características de un individuo. Los ángeles...

  • Son espíritus: Hebreos 1:14
  • No tienen sexo: Lucas 20:34-36
  • Son inmortales: Mateo 22:28-30
  • Tienen tanto formas visibles como invisibles: Números 22:22-35
  • Aparecen con la semejanza de forma humana: Génesis 19:1-22; 18:2,4,8
  • Tienen emociones: Lucas 15:1-10 (ángeles regocijándose)
  • Tienen apetito: Génesis 18:8
  • Son seres glorificados: Lucas 9:26
  • Son inteligentes: 2 Samuel 14:20
  • Son dóciles: Judas 9
  • Son poderosos: Salmos 103:20; I Pedro 2:11
  • No tiene necesidad de descansar: Apocalipsis 4:8
  • Viajan a velocidades increíbles: Apocalipsis 8:13; 9:1
  • Hablan en idiomas: 1 Corintios 13:1
  • Son innumerables: Lucas 2:13; Hebreos 12:22; Salmos 68:17: Marcos 1:13; Apocalipsis 5:19
  • Son inmortales: Lucas 20:34-36
  • No se casan ni tienen hijos: Lucas 20:34-36
  • Son obedientes: Salmos 103:20
  • Son santos: Apocalipsis 14:10; Marcos 8:38
  • Son reverentes: su actividad más importantes es adorar a Dios: Nehemías 9:6; Filipenses 2:9-11; Hebreos 1:6


Su esfera de actividad
Los ángeles son activos tanto en el cielo como en la tierra. La fuente de su poder está garantizada por Dios y gobernada por Él. Tienen acceso a la presencia de Dios en el cielo:
“Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 18:10).
También son activos en la tierra. Esto está documentado por los variados ministerios y apariciones de ángeles a personas registrados en la Biblia.

El ministerio de los ángeles
Los ángeles ministran en muchas formas tanto en el cielo como en la tierra. Busca cada una de las siguientes referencias en tu Biblia. En la medida que estudias estos versos entenderás la importancia de los ángeles en la guerra espiritual.
El ministerio de los ángeles en el cielo incluye:
Adoración: Apocalipsis 4:8; 5:11; Isaías 6:3; Salmos 103:20; 148:1-2
Permanecer listos para hacer la voluntad de Dios: Salmos 103:20-21
Ministrar a los santos que han muerto en Cristo Jesús: Judas 9: Lucas 16:22
Representar a los niños de una manera especial: Mateo 18:10
Regocijarse por aquellos que aceptan el evangelio: Lucas 15:10
El ministerio de los ángeles en la tierra incluye:
Gobernar naciones: Daniel 10
Ministrar a los creyentes en tiempos de prueba: Mateo 4:11
Fortalecer a los creyentes: Lucas 22:43
Interpretar la voluntad de Dios para los hombres: Zacarías 1:9; Daniel 7:16
Guiar a los creyentes: Hechos 8:26
Traer juicio sobre individuos o naciones: Hechos 12:23; Génesis 19:3; 2 Samuel 24:16: Apocalipsis 16:1
Traer respuestas a la oración: Daniel 9:21-22
Anunciar: Lucas 1:11-20; Mateo 1:20,21
Advertir: Mateo 2:13
Instruir: Mateo 28:2-6; Hechos 10:3-6; Daniel 4:13-17
Animar: Hechos 27:23; Génesis 28:12
Revelar: Hechos 7:53; Gálatas 3:19; Hebreos 2:2; Daniel 9:21-27; Apocalipsis 1:1
Sustentar: Mateo 4:11; Lucas 22:43
Preservar: Génesis 16:7; 24:7; Éxodo 23:20; Apocalipsis 7:1
Proteger: Salmos 91:11
Libertar: Números 20:16; Salmos 34:7; Isaías 63:9; Daniel 3:28; 6:22; Génesis 48:16; Mateo 26:53; Hechos 12:1-19
Destruir: Hechos 12:20-23
Interceder: Zacarías 1:12; Apocalipsis 8:3,4
Las actividades futuras de los ángeles incluirán:
Participar en el regreso de Jesús: 1 Tesalonicenses 4:16
Reunir a los escogidos: Mateo 24:31
Advertir y predicar durante la tribulación: Apocalipsis 14:6-9
Separar a los justos de los injustos: Mateo 13:39 y 49
Atar a Satanás: Apocalipsis 20

LOS ÁNGELES Y LA GUERRA ESPIRITUAL
Los ángeles mensajeros son los que usualmente se relacionan con el creyente en términos de la guerra espiritual. Ellos interpretan la voluntad de Dios, protegen, proveen guía, traen respuestas a las oraciones, anuncian, advierten, instruyen, traen juicio, animan, sustentan, libertan, e interceden a favor de los creyentes en la batalla.
Muchos creyentes no se han aprovechado de la ayuda disponible de parte de los ángeles porque no han sido enseñados con relación a su función en la guerra espiritual. Ellos son “espíritus ministradores” y pueden ministrar para ti como también a ti. Puedes pedirle a Dios que despache ángeles para asistirte en la batalla. El Rey David hizo esto. Él oró...
“... y el ángel de Jehová los acose... y el ángel de Jehová los persiga” (Salmos 35:5-6).
Lee los siguientes registros bíblicos de la participación de los ángeles en la guerra contra el enemigo: 2 Reyes 19:35; 2 Crónicas 32:21; Isaías 37:36; Apocalipsis 12:7

Advertencias importantes
Los ángeles son seres santos con importantes ministerios a favor de los creyentes. Son parte de las fuerzas espirituales del bien así como la Trinidad de Dios. Pero la Biblia nos da algunas advertencias en relación con los ángeles:
No adorarlos:
No has de adorar a los ángeles:
“Que nadie os prive de vuestro premio haciendo alarde de humildad y de dar culto a los ángeles (metiéndose en lo que no ha visto), hinchado de vanidad por su propia mente carnal” (Colosenses 2:18).
“Yo, Juan, soy el que oyó y vio estas cosas. Después que las hube oído y visto, me postré a los pies del ángel que me mostraba estas cosas, para adorarlo.9 Pero él me dijo: ¡Mira, no lo hagas!, pues yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas y de los que guardan las palabras de este libro. ¡Adora a Dios!” (Apocalipsis 22:8-9).
Rechazar a los ángeles que predican “otro evangelio”:
Algunas personas han declarado haber visto ángeles que les han dado una “nueva revelación” contraria a la Palabra escrita de Dios. Movimientos religiosos enteros han sido fundados sobre la base de tales revelaciones falsas. La Biblia advierte:
“Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anuncia un evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema” (Gálatas 1:8).
No has de escuchar a un hombre, un ángel o cualquier otro ser que te guíe en sentido contrario a la Palabra de Dios. Cómo aprenderás luego en este curso, una de las principales estrategias de Satanás es el engaño. La Biblia advierte:
“Y esto no es sorprendente, porque el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz” (2 Corintios 11:14).
No provocar a los ángeles:
Lee la historia de Balaam en Números 22, un profeta que actuó en desobediencia a Dios. Notarás que se le opuso un ángel del Señor. Cuando eres desobediente a Dios, los ángeles pueden obstaculizarte. Estarás peleando una batalla, pero no será guerra en contra del enemigo. Sé cuidadoso de no provocar los ángeles de Dios (Eclesiastés 5:1-6).

Tomado de ElHijodeDios

Todo Gospel by Rachel

El Infierno!!!



LA VERDAD ACERCA DEL INFIERNO

Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos. . .” Lucas 16:23

LOS TERRORES DEL INFIERNO
"Así será el fin del mundo; los ángeles saldrán y sacarán a los malos de entre los justos, y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el crujir de dientes".

La doctrina del infierno es una de las más olvidadas de toda la Escritura. Cuando hoy se menciona el infierno, generalmente es ridiculizado, como si toda la idea del infierno estuviera tan pasada de moda que sólo los ingenuos e ignorantes pudieran creer que un lugar así realmente exista. Esto no es difícil de entender. El hombre natural aborrece la idea de tener que dar cuenta de su vida delante de un Dios santo, él (el hombre natural), ama el pecado y no quiere vivir sin él. La mente no regenerada presenta una objeción tras otra con tal de no encarar la realidad del infierno.

El ser humano vive su vida pensando que si ignora una dificultad por un determinado tiempo puede que ésta desaparezca. Hasta los líderes religiosos tenidos por conservadores comienzan ahora a atacar la idea del infierno. Dejemos que los hombres hagan lo que les plazca, seguros de que las frívolas objeciones de los necios no conseguirán destruir la realidad del infierno. En medio del clamor que busca aniquilar el infierno están aquellos que creen que la Biblia es verdad, estos deben pararse y hablar. Meditar en los terrores del infierno puede ser uno de los ejercicios mas importantes que puedas hacer en esta vida. Si "el que oye el sonido de la trompeta no se da por advertido, y viene una espada y se lo lleva, su sangre recaerá sobre su cabeza" (Ezequiel 33:4). Pido el favor de que el lector se tome el tiempo de leer este librito hasta el final.

¿Por qué debería uno preocuparse por el infierno? ¿Por qué gastar tiempo leyendo sobre el infierno? Son varias las razones que nos muestran el beneficio de hacerlo: Oír de los terrores del infierno puede chocar a la consciencia y despertarle de su falsa seguridad. Saber del infierno contribuye a detener al hombre de su camino de pecado. Tanto el piadoso como el malvado son persuadidos de no pecar cuando recuerdan regularmente los terrores del infierno.

Conocer los terrores del infierno puede ayudar a despertar a aquellos que piensan que son salvos sólo porque creen en Cristo o en los hechos del Evangelio, pero que no son realmente salvos sino que están camino del infierno, sin saberlo. Predicar la doctrina del infierno es beneficioso tanto para creyentes e incrédulos por igual, como será demostrado. ¿Por qué las personas no tienen miedo del infierno?
Parece que hoy hay una real carencia de miedo a la realidad del infierno. Esto afecta tanto a aquellos que asisten a la iglesia como a los que viven en el mundo. La gente no teme el infierno, ¿por qué? Una persona no tendrá miedo de un león cuando es un cuadro en la pared. ¿Cómo es esto?
Bueno, se trata sólo de una pintura. Sabe que no es real. Pero si esa persona fuera dejada sola en la jungla y se topara cara a cara con una león real, rugiendo ferozmente, entonces se llevaría un susto de muerte.
La consciencia del ser humano tocante al infierno es semejante a la del hombre que sólo ve un león pintado en un cuadro. Sin embargo, oímos del infierno en la Biblia. Sabemos que el Señor Jesús habló del infierno. De hecho, Cristo habló más del infierno que de ninguna otra cosa en las Escrituras. ¿Cómo es que los hombres no creen que el infierno es real? Porque no han escuchado lo suficiente sobre él. No han estudiado todo lo que la Biblia enseña sobre el tema.

No es lo que oímos solamente lo que contribuye a forjar nuestra creencia, lo que no oímos también contribuye a formar nuestro sistema de creencias. Únicamente el Espíritu Santo puede presentar a nuestros corazones los terrores del infierno de tal modo que los sintamos tan reales como nunca antes.

La doctrina del infierno ha sido usada por Dios en la conversión de pecadores más que ninguna otra de las Escrituras. Ora para que, mientras lees este tratado, el Espíritu Santo pueda mostrarte el infierno tan auténticamente real como es.

LA NECESIDAD DEL INFIERNO

Muchos de los que hoy día se burlan del infierno, probablemente lo hacen por varias razones. Primariamente se trata de un deseo de estos de continuar en sus propios caminos de pecado sin tener sus conciencias preocupadas con la idea de las consecuencias de sus acciones. No quieren oír que lo que están haciendo está mal. No quieren oír que sus pecados serán castigados. Alguien pudiera objetar: "El tormento eterno en el infierno, ¿no es inconsistente con un Dios misericordioso y amante?

¿Cómo puede un buen Dios castigar a la gente en el infierno para siempre?" Un malentendido del carácter de Dios y de la naturaleza del pecado puede llevar fácilmente a este tipo de preguntas. ¿Por qué es necesario el infierno? Examinemos algunas razones que nos hablan de su necesidad. La pecaminosidad del pecado y la santidad de Dios. La dificultad que la mayoría de la gente tiene a la hora de comprender la necesidad del infierno está relacionada con su incompleto e inadecuado entendimiento de lo terrible que es el pecado y de lo glorioso que es Dios.

No vemos el mal tan grande que hay en el menor de los pecados ni entendemos la santidad de Dios, su justicia y su ira. Si viéramos el pecado como la maldad más grande en el mundo y nos diéramos cuenta de que cada pecado es un rechazo del gobierno de Dios sobre nosotros, una burla, una bofetada en su rostro, lanzarle estiércol a Él, comenzaríamos a comprender un poco de lo que nuestro pecado representa para Dios. Cada vez que pecamos erigimos un dios rival en nuestro corazón, en la forma de nosotros mismos o de nuestro vicio más querido. El pecado rechaza al Creador como Dios y pone la criatura en su lugar. Si pudiéramos entender la santidad de Dios y lo que significa ser santo, puro, perfecto, justo, incontaminado, limpio hasta del menor pecado, tendríamos una idea mejor de por qué Dios aborrece tanto el pecado. La santidad absoluta no puede tolerar el menor de los pecados. "Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio" (Habacuc 1:13).

Si pudiéramos comprender la gloriosa santidad de Dios y su pureza, así como la abominable naturaleza del pecado, entonces no tendríamos problemas con la necesidad absoluta del infierno." Más engañoso que todo, es el corazón, y sin remedio; ¿Quién lo comprenderá?" (Jeremías 17:9). El corazón humano está enfermo, es malvado, engañoso. La corrupción del corazón hace que el ser humano sea engañado respecto a la fealdad del pecado y muchas otras cosas mas. La naturaleza infinita de Dios. Para entender lo que el pecado es realmente tenemos que verlo a través de los ojos de Dios. Dios es un ser infinito y eterno. Cada acto pecaminoso es cometido contra un Dios infinito y santo.

Con cada pecado destronamos a Dios y nos colocamos a nosotros mismos por encima de Él. En cada pecado se encierra esta cuestión: "¿Cuál es la voluntad a cumplirse, la de Dios o la del hombre? Mediante el pecado, el hombre coloca su voluntad por encima de la del Señor, de tal modo que pone a Dios como basura bajo sus pies". Un solo acto pecaminoso cometido contra un Dios santo e infinito merece castigo infinito. Es un mal infinito ofender a un Dios infinito, incluso una sola vez. La justicia divina. Un solo pecado contra Dios obliga a Dios a vindicar su nombre y su justicia mediante un castigo tan completo como sea debido. Dios puede y quiere vindicar su justicia. Lo promete en Romanos 12:19, donde se dice: "Amados, nunca os venguéis vosotros mismos, sino dar lugar a la ira de Dios, porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor".
Uno de los predicadores más grandes que jamás haya existido, Jonathan Edwards, escribió: "La gloria de Dios es el mayor bien; es el fin supremo de la creación, es de más importancia que cualquier otra cosa. Pero hay un modo mediante el cual Dios se glorificará a si mismo, a saber, la destrucción eterna de los impíos, que glorificará Su justicia. Entonces se presentará como un gobernador justo de este mundo. La justicia vindicativa de Dios se presentará estricta, puntual, asombrosa, terrible y por tanto gloriosa".

UNA DESCRIPCIÓN DEL INFIERNO

El infierno es un horno de fuego inextinguible, un lugar de tormento eterno, donde sus víctimas son atormentadas tanto en sus cuerpos como en su mentes, conforme a sus naturalezas pecadoras, los pecados actuales cometidos y la cantidad de luz espiritual ofrecida y rechazada por ellos. El infierno es un lugar de donde la misericordia y la bondad de Dios han sido retiradas; donde la ira de Dios es revelada como un fuego consumidor, terrorífico; donde los impíos viven con sus vicios sin poder realizarlos en un tormento sin fin.

En Mateo 13:47-50, el Señor Jesús narró una parábola sobre el juicio. En los versículo 49 y 50, el Señor describe el destino de los malvados: "Así será el fin del mundo; los ángeles saldrán y sacarán a los malos de entre los justos, y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el crujir de dientes". Al examinar las palabras del Señor lo primero que deberíamos notar es que el infierno se describe como un horno de fuego. El horno de Nabucodonosor (del que se nos habla en el Antiguo Testamento) fue calentado siete veces más de lo acostumbrado y es descrito como "un horno de fuego ardiente" (Daniel 3:23). Juan el Bautista habló de "fuego inextinguible" (Lucas 3:17) y Apocalipsis describe el infierno como "lago de fuego que arde con azufre" (Apocalipsis 19:20).

¿Podemos, realmente, imaginarnos el horror del cual hablan estas palabras? Imagina cada parte de tu cuerpo expuesta al fuego al mismo tiempo, de modo que cada fibra de tu ser sienta el intenso tormento de ser quemado.
¿Cuánto tiempo aguantarías semejante castigo? Cristo dice que "allí será el llanto y crujir de dientes". Los impíos llorarán y crujirán los dientes al tener que soportar el dolor y el sufrimiento más intenso que jamás hayan sentido de unas llamas que les consumen constantemente cada parte de su cuerpo. No habrá alivio.
Jonathan Edwards describe en lenguaje gráfico como serán las llamas del infierno: "Algunos de ustedes han visto edificios incendiados; imaginen, por lo tanto, cuán poca ayuda a la hora de sofocar las llamas podrían ofrecen si se encontraran en medio de tan grande y voraz fuego. Han visto a menudo una araña o cualquier otro insecto arrojado en pleno fuego y observado lo rápido que sucumbe a la fuerza de las llamas. No se presenta una larga batalla, no hay lucha contra el fuego, ninguna fuerza puede oponerse al calor o escapar de él, el insecto inmediatamente se rinde y cede, el fuego toma posesión de él, y enseguida se convierte en una chispa de fuego.
Aquí tenemos una pequeña imagen de lo que tú serás en el infierno, a menos que te arrepientas y acudas a Cristo.
Consolarte a ti mismo imaginando que podrías soportar los tormentos del infierno tanto como puedas sería como si un gusano, a punto de ser arrojado a un horno candente, se preparara y fortaleciera a sí mismo, dispuesto a combatir las llamas". El infierno también se describe como un lugar de tinieblas. El Señor Jesús habla de un invitado que se presentó a una boda sin traje y fue arrojado a "las tinieblas de afuera" (Mateo 22:13). Judas escribe de aquellos que están en el infierno, "para quienes la oscuridad de las tinieblas ha sido reservada para siempre" (Judas 13). Christopher Love dice en su libro Hell's Terrors (Los terrores del infierno): "La oscuridad es terrible y los seres humanos están preparados para temer más las tinieblas que la luz: el infierno, por consiguiente, es descrito con esta imagen terrible para hacer que los corazones tiemblen, pues se trata no sólo de tinieblas, sino de la más oscura de las tinieblas".

El infierno es comparado a Tofet en Isaías 30:33. Tofet era el lugar donde los judíos idólatras sacrificaban a sus hijos al dios pagano Moloch, arrojándolos al fuego dispuesto para ello. Día y noche se oían en ese lugar quejidos y lamentos, como día y noche se oirán quejidos, lamentos y llanto en el infierno. Isaías habla de "el soplo del SEÑOR, como torrente de azufre" encendiendo el infierno. Hay suficiente evidencia en la Escrituras para demostrar que Dios mismo será el fuego del infierno. Hebreos 12:29 dice: "Nuestro Dios es fuego consumidor". Los impíos de la tierra ignorantemente bailan de alegría cuando el predicador habla del amor y misericordia de Dios, pero no se beneficiarán ni de lo uno ni de lo otro si no se arrepienten. Para ellos Dios será fuego consumidor. Hebreos 10:30-31 advierte: "Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo pagaré. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. ¡Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo!" ¡Es horrendo, terrible, caer en las manos del Dios vivo!

Pecador, tú no escaparás del infierno. Dios será tu infierno y su ira te consumirá y será derramada sobre ti todo el tiempo que El exista. "¿Quién conoce el poder de tu ira?" (Salmos 90:11). Por cuanto Dios mismo será el fuego del infierno, las palabras no pueden expresar los terrores de los condenados al infierno. "No hay razón para temer que, quizá, los ministros del Evangelio expongan este asunto más allá de lo que realmente es; semejante posibilidad no es tan temible como se pretende... Más bien, tenemos motivos para suponer que después de haber dicho todo lo que es posible, todo lo que hemos dicho o pensado no es sino una pálida sombra de la realidad".En Lucas 16:19-26 Cristo habla de dos hombres. Uno de ellos era rico (tradicionalmente conocido por Divas o Epulón); el otro era pobre (por nombre Lázaro). Ambos murieron. El pobre fue llevado por ángeles al cielo y el rico fue al infierno. El rico no fue a tal lugar por ser rico, ni el pobre al cielo por ser pobre. El Señor muestra mediante esta historia de contrastes que nuestras circunstancias pueden cambiar drásticamente cuando pasamos del tiempo a la eternidad. No debemos ser tan tontos como para pensar que porque Dios no nos haya tratado duramente en esta vida no lo vaya a hacer después de la muerte. El lugar de morada eterna de ambos hombres fue el resultado de la condición de sus corazones delante de Dios mientras vivían en la tierra. Lázaro fue un verdadero seguidor de Dios, no así Divas.

Queremos notar cuidadosamente lo que la Escritura dice acerca de Divas y su condición, pues tenemos mucho que aprender de él sobre el infierno. Los versículos 23 y 24 indican que Divas estaba "en tormento". ¿Cuál es el significado de estar en tormento? Este tormento, se refiere por igual al tormento padecido por el cuerpo como por el alma. Como hemos visto, el cuerpo humano será atormentado en un horno de fuego. Cada parte del cuerpo sentirá el dolor ocasionado por ese fuego.

Personas con fuerte dolor de estómago pueden sentir gran agonía debido a ello, pero el dolor del infierno será mucho más grande. Se dice que a veces la muerte por cáncer causa dolor supremo en el cuerpo, pero el dolor en el infierno será peor todavía. Si tu cuerpo padeciera varios y dolorosos males al mismo tiempo, aún no comenzarías a acercarte al dolor de los condenados en el infierno.

La consciencia del ser humano también será atormentada en el infierno. La consciencia es el gusano que no muere, del cual habla la Escritura (Marcos 9:48; Isaías 66:24). A Divas se le dice: "recuerda que durante tu vida". Los hombres serán atormentados físicamente con un dolor intenso, pero también serán atormentados por su propia memoria. Recordarán las veces que escucharon la alarma y, no haciéndole caso, se burlaron de ella. Recordarán las veces que fueron advertidos y llamados a arrepentirse, o que se les dijo que era imposible recibir las bendiciones del cielo sin someterse a Cristo como Señor, pero no hicieron caso. Serán atormentados al ver, a distancia (tal como lo hizo Divas), las glorias del cielo y saber que están condenados para toda la eternidad. Serán atormentados por deseos insatisfechos (Divas no puede recibir ni siquiera una gota de agua que refresque su lengua). Serán atormentados por el hecho de saber que nunca escaparán del infierno (a Divas se le dice: "de modo que los que quieran pasar de aquí a nosotros no puedan"). Serán atormentados por los gritos, lamentos y maldiciones de los condenados a su alrededor. El tormento más cruel que un hombre pueda experimentar aquí en la tierra es como la picada de una mosca comparado a los tormentos del infierno.

Jonathan Edwards, en un sermón sobre El castigo futuro de los impíos, habla de cómo éstos son incapaces de encontrar un solo momento de descanso en el infierno: "No hallarán nada que alivie sus penas en el infierno. Nunca encontrarán un lugar de reposo allí; ningún rincón secreto que sea más fresco que los demás, donde puedan tener un poco de reposo, una pequeña reducción de la gravedad de su tormento. Jamás encontrarán un arroyo o fuente de agua fría en ninguna parte de aquel mundo de tormento; no, ni siquiera una gota de agua que calme sus gargantas. No tendrán compañero que les dé un mínimo de consuelo, u ofrezca un mínimo bienestar. No encontrarán lugar donde puedan estar y descansar y tomar aliento, siquiera por un minuto, porque serán atormentados con fuego y azufre. No tendrán descanso ni de día ni de noche por los siglos de los siglos".

LA ETERNIDAD DEL INFIERNO

El aspecto más terrorífico del infierno es el de su duración. El infierno es eterno, es decir, para siempre, sin fin. ¿Puedes entender la eternidad? Ninguna fórmula o ecuación matemática puede explicarla. Tu mente no puede concebir la eternidad, y, sin embargo, es real a pesar de todo. Este solo aspecto del infierno debería hacer que los hombres gritarán en arrepentimiento. No es extraño que los escépticos de todos los tiempos hayan atacado la naturaleza eterna del infierno, sustituyéndola por doctrinas como la aniquilación de los incrédulos. Echemos una mirada más a las Escrituras para verificar la naturaleza eterna del infierno y tratar de entender mejor la eternidad. Después miraremos por qué tiene que ser eterno el infierno.

"Y el diablo que los engañaba fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde también está la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 20:10). Este versículo nos muestra con claridad la duración del infierno. El infierno es por los siglos de los siglos. ¿Podría usarse una afirmación más tajante que esta? Si el Espíritu de Dios quiso comunicar a los seres humanos la naturaleza eterna del infierno, ¿Qué puede comunicar esto mejor que la expresión "por los siglos de los siglos"? La Escritura no contiene otra mayor expresión que denote eternidad sino "por los siglos de los siglos", porque es la misma afirmación que se aplica a la existencia eterna de Dios mismo: "Al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 4:9). ¿Hay quien dude de que Dios vivirá por toda la eternidad? ¿Por qué, entonces, dudas que el infierno permanecerá toda la eternidad siendo que se utiliza la misma expresión para ambos?"

No es mucha la idea que podemos hacernos de esta cuestión, pero, para ayudarles en su manera de concebirla, imagínense en medio de una hoguera o de un gran horno, donde su dolor sea mucho más grande que el ocasionado por el roce accidental de un carbón ardiendo, puesto que su calor es superior. Imaginen también que sus cuerpos sean retenidos en ese lugar durante un cuarto de hora, en plena consciencia, ¡cuán grande el horror de entrar en semejante horno! ¡Y que largo les parecería ese cuarto de hora! Después de haberlo soportado durante un minuto, que insufrible sería pensar que todavía faltaban otros catorce. Pero, ¿cuál sería el efecto producido en sus almas, si ustedes supiesen que tendrían que permanecer en ese tormento durante veinticuatro horas... o un año entero... o miles de años? Oh, entonces, cómo se hundirían sus corazones si supieran que habrían de sufrirlo año tras año, ¡qué no habría final! Sin llegar nunca al final! ¡Que después de un millón de millones de siglos, su tormento no estaría más cerca de su final que al principio, y que nunca serán liberados! Pero el tormento en el infierno será inmensamente superior a lo que esta ilustración representa.

"El Señor Jesús, describiendo el día del gran juicio final, se refiere a la separación de los impíos de los justos con estas palabras: "Y éstos irán al castigo eterno, pero los justos a la vida eterna" (Mateo 25:46).

¿Hay alguien que niegue que el cielo exista eternamente? ¿Tendrá fin algún día futuro, la bendición de los justos en el cielo?

Naturalmente que no; sin embargo, la misma palabra griega empleada en este versículo para la vida eterna de los justos es la que se utiliza para el castigo eterno de los injustos. El infierno durará tanto como el cielo. En el infierno habrá diferentes grados de castigo determinado para cada ser humano según indican algunos pasajes de la Escritura. Lucas 12:47-48 dice: "Y aquel siervo que sabía la voluntad de su señor, y que no se preparó ni obró conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes; pero el que no la sabía, e hizo cosas que merecían castigo, será azotado poco. A todo el que se le haya dado mucho, mucho se demandará de él; y al que mucho le han confiado, más le exigirán".

En Mateo 11:24 Cristo dice: "Os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma que para ti". Los versículos de Mateo indican que la gente de Cafarnaúm recibirá mayor castigo en el día del juicio que aquellos que vivieron en la depravada Sodoma. Los versículos de Lucas hablan de una distinción en el juicio basada en la cantidad de luz recibida: algunos recibirán muchos azotes mientras que otros recibirán pocos. Quienes cometen mayores o más pecados que otros recibirán mayor castigo en el infierno (Juan 19:11). Los hipócritas religiosos, aquellos que profesan la fe cristiana, pero no son realmente cristianos, serán más severamente castigados que el resto (Mateo 23:14-15). El Señor dijo de Judas Iscariote: "Mejor le fuera a ese hombre no haber nacido" (Mateo 26:24). ¿Cómo se podrían hacer estas afirmaciones si fuera cierto que la aniquilación es lo único que hay después de la muerte? La presencia de diferentes grados de castigo sólo tiene sentido a la luz de la capacidad de sentir el castigo. ¿De qué modo puede decirse que hubiera sido mejor para Judas no haber nacido si la aniquilación es todo lo que le esperaba? La aniquilación o extinción no es castigo en absoluto. Cada vez que el incrédulo peca aumenta el nivel de su tormento en el infierno. La persona que peca el doble que otra con similar luz, recibirá el doble de castigo. Cada día que el pecador continúa viviendo y respirando aquí en la tierra sin arrepentirse añade a su castigo en el infierno. Romanos 2:5 dice: "Mas por causa de tu terquedad y de tu corazón no arrepentido, estás acumulando ira para ti en el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios". El Señor Jesús exhortó a los justos a hacerse tesoros en el cielo antes que en la tierra. Los impíos aumentan su ira y tormento futuro en el infierno cada momento que continúan pecando. Añaden a su castigo diariamente.

En el infierno los hombres desearán no haber nacido. Charles Hitón Surgen dijo: "En el infierno no hay esperanza. Ni siquiera la esperanza de morir: la esperanza de ser aniquilados. ¡Están perdidos por los siglos de los siglos! En cada eslabón de la cadena del infierno está escrito: "para siempre". En las llamas del infierno se iluminan estas palabras: "para siempre". Encima de sus cabezas ellos pueden leer: "para siempre". Su mirada está desencajada y sus corazones doloridos con la idea de que es "para siempre". Oh, si pudiera decirles esta noche que el infierno se apagará un día y que aquellos que están perdidos podrán ser salvos, habría una verdadera fiesta en el infierno de sólo el pensarlo. Pero no puede ser; es "para siempre" que han sido arrojados a las tinieblas de afuera".

Christopher Love emplea una ilustración para tratar de ayudarnos a entender lo que significa la eternidad: "Supongan que todas las montañas de la tierra fueran montañas de arena, y que más y más montañas fueran añadidas hasta alcanzar el cielo, y que un pajarito puede tomar un grano de arena cada mil años de esa gigantesca montaña. Serían necesarios innumerables millones de años antes de que toda esa masa de arena desapareciera, y aun así este proceso de tiempo llegaría a un final, y sería una dicha para el hombre si el infierno no durara más que ese tiempo; pero esta es la miseria del hombre en el infierno, no tendrá más oportunidad de salir después de haber transcurrido millones de años que cuando fue arrojado allí al principio; porque su tormento se prolongará por la eternidad, sin fin, por cuanto el Dios que castiga es eterno". Anteriormente consideramos la necesidad del infierno o la razón de que tuviera que existir un lugar como ése. Ahora analizaremos la razón por la que el infierno no sólo tiene que existir sino que debe existir eternamente. ¿Cuál es la necesidad por la que el infierno tenga que ser eterno? Son varias las respuestas que podemos explorar brevemente. La primera razón a considerar es la que Christopher Love acaba de mencionar. El Dios que condena es un Dios eterno. "La eternidad del infierno se basa en la naturaleza de Dios".

¿Es eterna la Palabra de Dios? ¿Es la naturaleza de Dios eterna? La Escritura dice: "Jesucristo es el mismo, ayer, hoy y por los siglos" (Hebreos 13:8). "Esplendor y majestad es su obra, y su justicia permanece para siempre" (Salmo 111:3). "La Palabra del Señor permanece para siempre" (1 Pedro 1:24). Si la Palabra de Dios es eterna, si la justicia de Dios es eterna y si Dios mismo es eterno, ¿por qué, entonces, no va a ser eterna su ira también? Como eternamente existente, todos los atributos de Dios son eternos e inmutables; por consiguiente, el infierno, como expresión de la ira divina, debe ser eterno. El infierno debe ser eterno porque la justicia de Dios nunca quedaría satisfecha por el castigo finito de los pecadores, no importa lo mucho que durara. Cristo aclara esta cuestión cuando habla de hacer las paces con el adversario antes de ir al magistrado si no serías arrojado a la cárcel y, "Te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado aun el último centavo" (Lucas 12:59).

Los hombres no pueden dar nada a cambio de su pecado. Ninguna cantidad de castigo en el infierno, no importa lo mucho que dure, puede nunca expiar los pecados. Es imposible, por tanto el infierno debe ser eterno. En tercer lugar, el infierno ha de ser eterno porque las Escrituras dicen que el gusano que corroe la consciencia del hombre en el infierno nunca muere. "Su gusano no morirá, ni su fuego se apagará" (Isaías 66:24).

Si el gusano nunca muere, entonces aquellos que son atormentados por el gusano nunca morirán. Por último, el infierno será eterno porque los hombres continuarán pecando en el infierno.
Aumentarán y agravarán su culpabilidad allí. El infierno es un lugar donde los condenados maldecirán a Dios y a ellos mismos, y se quejarán y lamentarán con lenguaje blasfemo de los hombres alrededor de ellos. Los malvados se aumentarán el tormento entre si, al acusarse y condenarse unos a los otros. Los hombres no se arrepentirán en el infierno porque el carácter de los pecadores no cambia. Continúan siendo pecadores todavía. Pecarán durante toda la eternidad, por tanto Dios los castigará eternamente.

APLICACIÓN PARA LOS CREYENTES Y LOS NO CREYENTES

Los profetas del Antiguo Testamento nos avisan constantemente de los peligros del infierno: "¿Quién de nosotros habitará con el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará con las llamas eternas?" (Isaías 33:14). "En presencia de su indignación, ¿quién resistirá? ¿Quién se mantendrá en pie ante el ardor de su ira? Su furor se derrama como fuego" (Nahum 1:6). Pecador, ¿eres tan arrogante como para pensar que puedes soportar la ira de Dios cuando sea derramada en toda su capacidad sobre ti? Es posible que pienses que el infierno no es tan caliente como se pinta y que podrás soportarlo bastante bien.

Si crees esto eres algo más que un necio. Los terrores del infierno hacen que hasta los mismos demonios tiemblen, ¿eres tú tan necio como para permanecer inmóvil ante estos o tomarlos a la ligera? Tú, que dices ser cristiano pero que no lees mucho la Biblia y oras poco: ¿cómo piensas escapar del castigo del infierno? Tú, que no te preocupas mucho de los pequeños pecados ni de los pensamientos vanos y sucios que te pasan por la mente: ¿estás preparado para ir al infierno? Tú, que piensas que el reino de Dios consiste en una confesión verbal de fe en Cristo o aceptación intelectual de que Jesús murió por tus pecados, pero que no te interesas por llevar una vida santa, piadosa, ni dedicar algún pensamiento a Dios durante la semana: ¿estás preparado para soportar los tormentos del infierno, día y noche, por los siglos de los siglos? Deberías estarlo, pues si estas cosas son ciertas de ti, estás en camino derecho al infierno, a menos que te arrepientas. ¡No te engañes a ti mismo!
El cristianismo no consiste en palabras o afirmaciones piadosas o creencias intelectuales, sino en un corazón nuevo y una nueva vida apartada del pecado y dedicada a la gloria de Dios. Si tu corazón y tu vida no han sido cambiados por Dios, aún estás en tus pecados. Si estás viviendo en abierta desobediencia a la Palabra de Dios y eres indiferente a ello, no tienes ningún derecho a creer que vas a ir al cielo, por el contrario, estás en camino del infierno. Arrepiéntete de todos tus pecados y vuélvete a Jesucristo y ríndete a Él como Señor. Presta atención a las palabras de Cristo: "Si tu ojo te es ocasión de pecar, arráncatelo y échalo de ti. Te es mejor entrar en la vida con un ojo, que teniendo dos ojos, ser echado en el infierno de fuego" (Mateo 18:9). "Nada menos que el negarse por completo a uno mismo, abandonar el ídolo más acariciado, abandonar el hábito pecaminoso más acariciado -figurativamente representado como cortar la mano o arrancar un ojo- es lo que Cristo exige de todo aquel que quiere tener comunión con él". Recuerda que la dificultad que conlleva abandonar todo por Cristo no es nada comparada con pasar toda la eternidad en el infierno.

No creo que nadie se espante por la idea de ir al cielo, pero sí de ir al infierno, de tal modo que pudiera comenzar a buscar a Dios de todo corazón y a implorar la misericordia divina. El ser humano está en el borde mismo del abismo del infierno, pronto a caer precipitado en él, y aún así, completamente inconsciente de semejante peligro. Si oír hablar del infierno puede conseguir que personas insensibles a su real situación consideren las verdades eternas, entonces, predicar sobre el infierno es bastante beneficioso. Es mejor considerar ahora el infierno, mientras vivas; y ser aterrorizado por esto, que no tener que soportarlo luego.
No quisiera que estuvieras más atemorizado del infierno como de pecar. El pecado es tu real enemigo. El pecado es peor que el infierno porque el pecado dio a luz el infierno. ¿Estás dispuesto a ir al infierno por toda la eternidad a cambio de unos cuantos placeres y lujuria aquí en la tierra?
¡Huye del pecado! Deja de vivir para el yo y la autogratificación y acude a Jesucristo. Cuando mueras será demasiado tarde. Toda oportunidad de arrepentimiento se limita a la vida en la tierra. Esta doctrina es tan beneficiosa para el justo como para el injusto. La doctrina del infierno debería llevar al justo a temer a Dios. Un temor santo es útil de muchas maneras. Aquel que teme a Dios en su corazón tiene un mayor respeto por los mandamientos de Dios. Quien realmente teme a Dios no temerá a los hombres y preferirá enemistarse con los hombres que con Dios (Isaías 8:12-13). Esta doctrina debería aumentar la fidelidad y el gozo del justo en Cristo, puesto que ha sido salvado de los tormentos del infierno y, del mismo modo, debería aumentar su amor por Cristo que soportó la ira de Dios en la cruz en su lugar. La doctrina del infierno tendría que producir en ti temor al pecado. Tendría que hacer que temieras hasta los pecados más pequeños y ser diligente de confesarlos, tanto de corazón como de pensamiento y vida. Deja que la doctrina del infierno te guarde de practicar el pecado. La doctrina del infierno debería ayudar al creyente a ser paciente en los días de aflicción. No importa lo grande que sean tus tribulaciones en este mundo, son mucho más pequeñas que los tormentos del infierno, de los cuales el Señor ha salvado a los santos.
Puede que tengas que atravesar tormentos menores en este mundo, pero recuerda que son meramente temporales y que has sido liberado del más grande de todos ellos de modo que puedas regocijarte aún en el tiempo de la aflicción. Esta doctrina ayuda a motivarte a testificar a otros de Cristo y su mensaje. Eryl Davies escribió en su libro The Wrath of God (La ira de Dios): "La eternidad de los sufrimientos del infierno deberían hacernos más celosos y prontos a hablar a la gente del Único que puede salvarles.
¿Rehuimos declarar estas solemnes verdades? ¿Nos disgusta la idea del infierno? Recuerda que Dios será glorificado incluso por medio de los castigos eternos de los incrédulos en el infierno. Su majestad ofendida será vindicada... Lo que es supremo en el propósito de Dios a la hora de elegir y reprobar a los hombres es su propia gloria, y el infierno también glorificará su justicia, su poder y su ira por toda la eternidad. Mientras tanto es nuestra responsabilidad orar y procurar la salvación de los pecadores antes que castigo tan horrendo caiga sobre ellos".No puedo terminar sin una palabra final dirigida a aquellos que se creen convertidos pero que no lo están, y también para aquellos que saben que no están convertidos.
¿Puedes concebir la eternidad? Detente un momento y trata de imaginar ser atormentado incesantemente, para siempre, sin final.
¿Esto no te aterroriza? Jamás una oportunidad de descanso; o una gota de agua fría que refresque la garganta.
Piensa de nuevo la duración de la eternidad. Trata de imaginártela: día y noche, por los siglos de los siglos, ardiendo con fuego como una araña en una hoguera. Gritos, lamentos, dolor, maldiciendo el día de haber nacido; y siendo maldecido eternamente por los demonios y condenados alrededor.
Recordando, siempre recordando las veces que fuiste advertido en la tierra y cómo ignoraste todos aquellos avisos: autosatisfecho y autoengañado, creyendo que todo estaba bien con tu alma. La mujer de Job le dijo a éste que maldijera a Dios y muriera. A no ser que te arrepientas y vayas a Cristo, quien es tu única esperanza, serás maldito por Dios y eternamente atormentado por Él en su presencia, en la terrible plenitud de su ira, sin que nunca puedas morir. Nunca morirás. ¡Tú no morirás jamás! ¡La eternidad es para siempre! Tomado de ElHijodeDios

TodoGospel by Rachel