¿Qué es la Fe?
- Romanos 10: 17. La fe es el producto natural de absorber la Palabra de Dios creyendo en sus promesas (Hay más de 5000 promesas en Su Palabra para nosotros). Pero es posible oír sin provecho la palabra predicada, si no se la mezcla con fe. (Hebreos 4: 2, Lucas 8: 14).-
- 1° Corintios 13: 12, 13. La fe es una confianza inconmovible; mora en nosotros, es parte de nosotros.
- Lucas 1: 37. La fe opera en la esfera de lo imposible. Donde podemos ver, sentir, y tocar no necesitamos fe. La fe consiste en creer, confiar y saber sin ver.
- Hebreos 11: 1. La fe es la confianza. Es sustancia. Podemos tener seguridad. La fe no es una opción. "Sin fe es imposible agradar a Dios". Hebreos 11: 6
- Marcos 9: 23. La fe opera por medio de la obediencia a leyes espirituales. El cristianismo es más que apologética, más que una filosofía, más que una teología, es una ciencia. La ciencia es un cuerpo de verdad que se basa en una fórmula demostrada) Jesús es el fundamento de la verdad para nuestra fe; podemos conocer la verdad a medida que vamos confiando en Él. El procedimiento da resultado.
- Hebreos 11: 8-11. Abraham fue un varón fiel, fue llamado, obedeció, salió, esperó, buscó una ciudad y creyó sin ver.
- 2° Corintios 5: 7. Por fe andamos, no por vista.
Un Encuentro con la Verdad: preguntas de reflexión
- ¿Cómo podemos estar seguras/os de que la fe está creciendo en nuestr vida?
- ¿Pueden sus hijos seguir su ejemplo?
- ¿Estás siendo capaz de guardar la fe aún cuando haya problemas?
- ¿Cuáles son las cosas que producen alejarte de la fe?
- ¿Qué es lo que te impulsa?
- ¿Qué es lo más importante en tu vida?
- ¿Saben tus vecinos que tú tienes fe? ¿Cómo?
- ¿Cómo enfrentas la vida cuando las cosas no son tan fáciles? ¿Cuál es tu actitud?
- ¿Cómo hacer para aumentar la fe?
del Dios altísimo;
pasemos la noche bajo la protección
del Dios todopoderoso.
2 Él es nuestro refugio,
el Dios que nos da fuerzas,
¡el Dios en quien confiamos!
de los peligros ocultos
y de enfermedades mortales;
4 sólo bajo su protección
podemos vivir tranquilos,
pues nunca deja de cuidarnos.
5 Ni de día ni de noche
tendremos que preocuparnos
de estar en peligro de muerte.
6 Ni en las sombras de la noche,
ni a plena luz del día,
nos caerá desgracia alguna.
7 Tal vez a nuestra izquierda
veamos caer miles de muertos;
tal vez a nuestra derecha
veamos caer diez mil más,
pero a nosotros nada nos pasará.
8 Con nuestros propios ojos veremos
cómo los malvados reciben su merecido.
es nuestro refugio y protección.
10 Por eso ningún desastre
vendrá sobre nuestros hogares.
11 Dios mismo les dirá a sus ángeles
que nos cuiden por todas partes.
12 Los ángeles nos llevarán en brazos
para que no tropecemos con nada;
13 andaremos entre leones y serpientes,
¡y los aplastaremos!
«Mi pueblo me ama y me conoce;
por eso yo lo pondré a salvo.
15 Cuando me llame, le responderé
y estaré con él en su angustia;
lo libraré y lo llenaré de honores,
16 le daré muchos años de vida,
y lo haré gozar de mi salvación».









